Mi gran problema fue, que no se me descubrió el asunto hasta los veintiseis años; y hasta entonces, yo sabía que sentía de una forma diferente al resto de las personas de mi entorno; sentía diferente para lo bueno...y también para lo malo.
Pero una vez se me diagnosticó esta 'maravilla', una vez supe qué era y por qué, tomé las riendas del pura sangre que montaba, y me hice amigo de él; desde entonces, llevo una vida normal; bueno, mejor que normal, porque sigo sintiendo más y mejor, ya que he aprendido a controlar bastante hasta dónde tengo que azuzar al caballo... tanto por arriba, como por abajo, si no quiero acabar...tú ya me entiendes. ¿Y tú? ¿ya has aprendido a montar?... ¿o te sigue tirando al suelo una y otra vez...?